Nuevos tiempos,
nuevos tipos de
contratos laborales.

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Tipos de contratos laborales en España, 2021.

En España existen 4 tipos de contratos laborales, sin embargo, en cada uno de los tipos de contratos laborales se incluyen diferentes modalidades, que permiten una mayor flexibilidad a la hora de contratar.

¿Qué es un contrato laboral?

El contrato de trabajo (contrato laboral) existe tan pronto como una persona (el empleado) se compromete a trabajar, a cambio de una remuneración, en nombre y bajo la dirección de otra persona (el empleador). Cuando el contrato está bien diseñado, la relación laboral entre empleador y empleado se facilita mucho, y se minimizan los riesgos de litigio.

El contrato de trabajo es un compromiso recíproco entre un empleador y un empleado, este (el empleado) pone su actividad laboral a disposición del empleador, y se somete a su poder de dirección y, a cambio, recibe una compensación en forma de salario. Debe realizarse normalmente por escrito para fijar los términos de la relación laboral entre el empleador y el trabajador (naturaleza de las tareas a realizar, organización del trabajo, etc.) y debe estar redactado en español.

Una empresa debe contar siempre con el asesoramiento de un abogado en derecho laboral que intervendrá en todas las etapas del contrato de trabajo, ya sea para el empleador o para el empleado. Se le podrá solicitar para la confección y verificación de la legalidad de los documentos de contratación (carta de empleo, contrato de trabajo, etc.) o de documentos específicos para la resolución del contrato de trabajo (carta de despido, rescisión contractual o abandono de puesto, etc.).

Contrato de jornada completa.

El contrato de jornada completa es un contrato laboral que establece la jornada máxima de trabajo que puede llevar a cabo un trabajador, en base al convenio colectivo aplicable. Normalmente, el máximo son 40 horas a la semana. Si se realizan horas adicionales, se llamarán horas extras y normalmente se cobran adicionalmente y de forma diferente (pero este detalle depende del convenio colectivo de trabajo).

Contrato de jornada parcial.

El contrato de jornada parcial es un contrato laboral que establece menos horas que el de jornada completa, pueden ser contratos de 20, 30 horas, etc. En estos contratos, también pueden realizarse horas adicionales, pero en vez de llamarse horas extras, se llaman horas complementarias. Éstas no pueden superar el 30% de la jornada que tiene establecida el trabajador en su contrato.

Tipos de contratos laborales en España.

En la actualidad son cuatro las modalidades mas habituales de contratación: el contrato indefinido, el temporal, para la formación y aprendizaje; y el de prácticas. Cada uno de ellos contiene sus propios subtipos de contratos. No todos los empleados de una empresa deben estar sujetos al mismo régimen contractual. Una empresa que conoce todas las posibles condiciones de contratación va a optimizar sus recursos y va a ofrecer a cada uno de sus empleados un compromiso legal adaptado a sus condiciones.

Estos son los cuatro grandes modelos de contratación vigentes en España:

Contrato indefinido.

Es lo que se conoce popularmente como “contrato fijo”. Este tipo de contrato se usa cuando se quiere establecer una relación laboral entre empresa y empleado sin una fecha de finalización determinada, por tanto, no es necesario renovar el compromiso legal entre el trabajador y la empresa.

Es importante destacar que un contrato indefinido no obliga a contratar a una persona a jornada completa, es posible llevar a cabo una contratación indefinida a tiempo parcial, incluso adaptar este tipo de contrato para trabajos fijos que sean discontinuos, y que, por lo tanto, se lleven a cabo puntualmente.

Existen habitualmente ciertos incentivos fiscales, propuestos desde las Administraciones, para empresas que optan por este tipo de contrato, debido a que el contrato indefinido fomenta una situación estable para el trabajador. También es importante señalar que, para la disolución de un contrato indefinido, la empresa deberá indemnizar al titular del contrato en función de lo que requiera la ley.

Contrato temporal.

Actualmente, en España, una buena parte de los contratos laborales que se realizan son temporales, una fórmula de contratación basada en un tiempo determinado. Al igual que en el caso del contrato indefinido, este trabajo se puede llevar a cabo de forma temporal o completa, y debe figurar en el propio contrato la duración del mismo contrato.

Los contratos temporales en España son muy flexibles, ya que están pensados para situaciones en las que la empresa necesita un refuerzo coyuntural, por tanto, este tipo de acuerdo entre la empresa y el trabajador se puede adaptar por completo a las circunstancias.

HAY VARIOS TIPOS DE CONTRATOS TEMPORALES:

  1. Los contratos por obra y servicio, por ejemplo, son muy comunes. En este caso se establece un límite temporal en el que la contratación dura el tiempo que tarda en llevarse a cabo un proyecto determinado, una vez finalizado, el contrato se extingue automáticamente. Una vez finaliza el contrato, el empresario está obligado a indemnizar al trabajador.
  2. Los contratos eventuales por circunstancias de la producción, se firma cuando la empresa ha de cubrir un aumento importante de trabajo de forma puntual como acumulación de tareas o exceso de pedidos.
  3. Y por último el contrato de interinidad, surgen cuando ha de sustituirse a un trabajador que tiene derecho a reserva de su puesto de trabajo y la duración del contrato está condicionada por la fecha en que se reincorpore la persona a la que se sustituye (por maternidad, paternidad, adopción, si ha pedido una excedencia por cuidado de familiares, etc.).

Contrato de formación.

El contrato de formación y aprendizaje el trabajador debe compaginar la actividad laboral retribuida con una formación llevada a cabo por el sistema de formación profesional para el empleo y por tanto necesitan aplicar unos conocimientos adquiridos a situaciones laborales reales. Esta formación debe estar relacionada con la actividad que el trabajador desarrolle en la empresa.

El contrato de formación suele originarse en torno a un convenio entre la propia empresa y el centro de formación, de esta manera la empresa puede incorporar talento a su plantilla, mientras el titular del contrato completa su formación en una empresa. En este caso, el horario laboral debe ser compatible con el horario lectivo, para que el trabajador pueda continuar con su formación teórica. Este tipo de contrato tiene una duración determinada, aunque puede alargarse o ser el primer paso hacia un contrato indefinido, si la empresa así lo estima oportuno.

Contrato de prácticas.

Los contratos de trabajo en prácticas están orientados a personas que han finalizado sus estudios y desean incorporarse al mercado laboral de forma inmediata. Este tipo de contrato tiene como objetivo otorgar práctica profesional a un trabajador de acuerdo con su nivel de estudios. No se trata de adquirir experiencia en un trabajo, sino que actúe sobre los estudios cursados.

La empresa debe tener en cuenta que para formalizar un contrato de prácticas será necesario que hayan transcurrido menos de 5 años desde la finalización de los estudios. La duración de un contrato de prácticas se sitúa entre los 6 meses, en el caso de período mínimo, y los 2 años. Una vez transcurrido este período, la empresa debe decidir entre extinguir el contrato definitivamente o contratar al trabajador de forma indefinida. Para poder ofrecer un contrato de prácticas, los candidatos deben reunir los siguientes requisitos: tener un título universitario, de formación profesional o de grado medio o superior, un certificado de profesionalidad o estudios equivalentes.

Es importante no confundir el “contrato de prácticas” con el “convenio de prácticas” que es aquel que se establece con una universidad o escuela y puede ser o no remunerado.

¿Cuándo usar cada tipo de contrato de trabajo?

La política de contratación de una empresa debe ser flexible y responder a unos objetivos. Aplicar un solo modelo de contrato a la totalidad de la plantilla es poco rentable, y no responde a las necesidades puntuales que pueda tener tu empresa, por eso es importante conocer a fondo los modelos de contrato existentes en España y su aplicación, o contar con un asesor especializado en contratación.

En función del objetivo del contrato.

El contrato entre una empresa y un trabajador va a ser muy diferente si las necesidades de la empresa son puntuales, o si la empresa busca una persona para incorporarse de forma permanente.

En ocasiones lo que busca una empresa es atraer talento, existen contratos específicos que permiten poner en contacto a centros de formación con empresas. El tipo de contrato debe adaptarse siempre a los objetivos de la empresa contratante.

En función de las necesidades.

Las necesidades de tu empresa no son siempre las mismas, dependen fundamentalmente del volumen de trabajo que tengas en ocasiones puntuales, los diferentes tipos de contratos laborales te permiten contar con la plantilla que necesites en cada momento.

En función de la duración.

El esquema de los tipos de contratos laborales en España también te permite determinar qué contrato necesitas en función de su duración. Es importante determinar la duración real de un contrato antes de formalizarlo.

Contratos especiales.

Cuando uno crea su propia empresa, uno de los puntos que un CEO no tiene claro es el tipo de contrato al que debe someterse el mismo. ¿Contrato laboral, mercantil, o de alta dirección? (CEO: Chief Executive Officer, que se traduce como el director ejecutivo de toda la vida).

Unos prefieren un contrato mercantil por el ahorro de cotización que supone, y muy pocos usan la modalidad de contrato de alta dirección, quizás por desconocimiento, quizás por sus desventajas.

Contrato alta dirección.

Un contrato de alta dirección no es un contrato común, su redacción es mucho mas sofisticada como consecuencia que esta destinado a regular las relaciones del máximo ejecutivo con la empresa. Este tipo de contrato ofrece algunas ventajas con relación al standard (mejor remuneración, flexibilidad en los horarios de trabajo o en la organización del trabajo).

En el Estatuto de los Trabajadores, el contrato de alta dirección se contempla como un acuerdo de trabajo de carácter especial. Esta relación laboral se caracteriza por su autonomía propia, por la responsabilidad, por los poderes propios derivados de la titularidad jurídica empresarial y los objetivos de la empresa.

Contrato mercantil del consejero delegado.

El contrato mercantil, es un contrato de prestación de servicios. Dicho contrato se aplica cuando predomina más la condición de administrador de la compañía, que la de empleado. ¿Cuándo ocurre esto? Esto ocurre en los casos en los que se ostenta el cargo de consejero delegado, o de administrador con funciones ejecutivas y titularidad de participaciones en la sociedad.

Todo consejero delegado de la sociedad debe darse de alta como autónomo, siempre que ostente más del 25% de participación de la sociedad y este vinculado con la empresa por medio de un contrato mercantil, en el cual deberá pactarse una retribución. El consejero delegado es la persona física o jurídica a quien el “Consejo de Administración” de una sociedad mercantil, le atribuye determinadas facultades que sean delegables.

Evolucionar la forma de trabajar.

¿Qué hemos aprendido hasta ahora?: Esperar lo inesperado y evolucionar. No ha habido un año en la memoria reciente de la humanidad que haya cambiado la naturaleza del trabajo tanto como estos últimos años. Hemos aprendido que los recursos humanos, son incluso más importante de lo que pensábamos, y que contar con la ayuda de la tecnología, es de gran ayuda para los seres humanos y las empresas para las que trabajamos, porque nos ayuda a adaptarnos mas rápidamente en tiempos de crisis y de cambio. Frente a esta situación que estamos viviendo es necesario tomar la iniciativa a través del uso de nuevas formas y metodologías de trabajar. Las empresas y los empleados ya sabemos que el trabajo no volverá a ser como era antes de la pandemia, y a medida que avanzamos, vamos visualizando un nuevo mundo en el que las tecnologías avanzadas se fusionan con filosofías de trabajo en evolución.

La legislación laboral está en constante cambio. Los empleadores deben cumplir con una gran cantidad de leyes, reglamentos y pautas laborales emitidas por el estado. El asesoramiento de un abogado laboralista es imprescindible para una empresa, pues realizan un seguimiento de los últimos cambios en la legislación laboral para que tu y tu empresa no tengáis que hacerlo.

De hecho, estos son tiempos difíciles para todos los empresarios en España. Es fundamental que los asesores legales de confianza estén preparados y sean capaces de responder a las necesidades de los empleadores.

Asesores en derecho laboral para empresas. Una correcta política de contratación te va a permitir optimizar los recursos económicos de tu empresa, y te ayudará a actuar en base a una Estrategia Legal para que dispongas, en cada momento, de la plantilla que necesitas. Para ello necesitas que tus asesores legales estén bien posicionados para satisfacer tus necesidades.¡ ¡Hablar con Horizon!

Conclusiones clave:

  1. En España existen cuatro modelos de contratación diferentes, orientados a distintos fines.
  2. Un contrato puede distinguir entre jornada parcial o completa.
  3. Existen contratos especiales específicos para personas de alta dirección y consejeros delegados.
  4. Adaptarse a los cambios de la legislación laboral es imprescindible de cara a la política de contratación de una empresa.

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TÉRMINOS TESTAMENTO, FIDEICOMISO.

Un fideicomiso es una relación fiduciaria (confianza) en la que una de las partes, conocida como fideicomitente (el que lo constituye) otorga a otra parte, el fideicomisario (quien lo recibe), el derecho a poseer el título de propiedad o activos en beneficio de un tercero, el beneficiario. Existen dos tipos de fideicomisos: En vida (entre personas que están vivas) o testamentario (después de la muerte).

01 Fiduciante o fideicomitente.

Un fideicomitente es quien constituye un fideicomiso. El fideicomitente tiene otros nombres: donante, otorgante, fideicomitente y creador de confianza. Independientemente del nombre, su función es transferir legalmente el control de un activo a un fiduciario, quien lo administra para uno o más beneficiarios.

02 Fiduciario.

Persona de confianza a cuya buena fe el fiduciario encomienda algún encargo reservado constituido en bienes, para administrarlos y dar cumplimiento a la finalidad encomendada. Si tu eres designado como fiduciario, estás obligado por ley, a administrar el dinero y los bienes de la persona para el beneficio de esa persona y no para el tuyo propio.

03 Fideicomisario.

Viene definida esta figura en el artículo 781 del Código Civil, las sustituciones fideicomisarias son aquellas en cuya virtud se encarga al heredero que conserve y transmita a un tercero el todo o parte de la herencia. Tiene como obligación de conservar los bienes impuesta por el testador al heredero fiduciario.

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